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Autoplay:

La luna grande: Homenaje a Federico García Lorca
por Chavela Vargas

A sus 93 años, Chavela Vargas interpreta- a flor de piel- la poesía de Federico García Lorca, acompañándola con su propia música, juntando así dos mundos que son muchos y son uno.

Lanzamiento: 2012
Código: COB602

Lista de poemas y canciones

  1. “Arbolé arbolé…” – Noche de ronda
  2. “Noche de amor insomne…” – Si no te vas
  3. “Yo soy la madre de doña Rosita…” – Sombras
  4. “Yo ansío verte llegar…” – Se me hizo fácil
  5. “Cabellos de emperadora…” – Macorina
  6. “El cielo tiene jardines…” – La llorona
  7. “El poeta habla por teléfono con el amor” – Amar y vivir
  8. “Amor. amor…” - Cruz de olvido
  9. “Toda mi vida…” – Nosotros
  10. “Casilda VII, De la rosa” – La rosa
  11. “Romance de la pena negra”
  12. “Volaré por el hilo de plata…” – Mujer
  13. “Ángel que no vela” (Chavela Vargas)- Santa
  14. “Canción de jinete, 1860″ – Luz de luna
  15. “Gacela III, Del amor desesperado” - Soledad
  16. “¿Qué hicieron con tu muerte?” (Chavela Vargas) – Piensa en mi
  17. “Os doy mi corazón…” – Somos
  18. “Canción de jinete…” – María Tepozteca

Sobre este disco…

Presentación de Laura García-Lorca

Chavela Vargas apareció en nuestra casa en el exilio en Nueva York en forma de “La llorona”. Creo que tuvimos un disco que desapareció pero no antes de que nos aprendiéramos las letras e incorporáramos algunas de las canciones a las muchas que nos habían enseñado nuestros padres, los amigos que pasaban por allí desde distintas partes del mundo, y las que nosotras, como niñas norteamericanas en los sesenta, cantábamos en esa época tan buena para la recuperación de las canciones populares y tradicionales. En 1993 conocí a Chavela en persona cuando vino a cantar a Madrid gracias a Manuel Arroyo. El concierto en la Sala Caracol nos afectó de una manera profunda, diría que definitiva, a las personas que tuvimos la suerte de estar ahí. Nunca hasta entonces me había conmovido tanto una voz, una manera de decir y de estar, hasta el punto de sentir que Chavela había producido una transformación en mi, que había revelado no sólo un conocimiento de lo humano sino de la naturaleza, de los elementos, y también de lo que uno intuye que está al otro lado. En esa época yo estaba archivando los papeles de mi abuelo Fernando de los Ríos en la Residencia de Estudiantes que fue la casa de Chavela ya siempre en Madrid. Al día siguiente de oírla cantar me senté con ella a desayunar en el comedor y no hicimos mucho más que llorar. Chavela nunca habla por hablar, y ahí entre nosotras no hacía falta nombrar las cosas que tenían una presencia tan clara. Ella estaba viviendo en la casa de Federico García Lorca, y por tanto con el poeta. la frontera entre los mundos de la realidad, la poesía y la muerte, apenas existen para ella. Creo que ese azar también alteró su vida, y la soledad infinita que lleva consigo ha sido sobrellevada con Federico y sus palabras. En este disco que ha hecho como una necesidad urgente de agradecimiento, hace suyos mundos y personajes tan distintos como doña Rosita, Yerma, el jinete que va hacia la muerte, el poeta hablando de su amor o don Perlimplín. No es la voz de una cantante, ni la de una actriz. Aquí no hay interpretación. Las palabras brotan de la propia fuete. Está solo la voz de la poesía.

Madrid, febrero de 2012.

¿Qué dicen los medios?

La Jornada: Chavela Vargas presentó la Luna grande… disco poemario en tributo a García Lorca: “Federico, voy detrás de ti, con mis plantas cansadas de amar”

Proceso: El recital de Chavela Vargas al español García Lorca, toda una tertulia

La Jornada: Luego del recital a García Lorca, me queda morir: Chavela Vargas

El País: Chavela Vargas enciende a México con los versos de García Lorca

El País: Conmovedor regreso el de Chavela Vargas a Madrid

¿Qué dicen los grandes?

“La voz áspera de la ternura”

Pedro Almodóvar

“Todo el México que yo conozco, el de José Alfredo, la revolución, los mariachis, los republicanos españoles, me lo metió en el corazón Chavela Vargas”

Joaquín Sabina

“Son ellos dos, José Alfredo Jiménez y Chavela Vargas, los que mejor han sabido transmitir que las rancheras son, al fin y al cabo, canciones hechas en los márgenes y que dan siempre cuenta de una derrota, de un fracaso. Chavela Vargas ha sabido expresar la desolación de las rancheras con la radical desnudez del blues.”

Carlos Monsiváis

“Chavela es el abandono y la tristeza de la canción mexicana. Pero ella lo recupera todo para darle una profundidad única. Para que haya singularidad, para que entendamos que se dirige a nosotros, se requiere que esa profesión del abandono se convierta en el arte del abandono.”
 “Cuando Chavela Vargas empezó a cantar a finales de los cincuenta, sorprendió por su actitud desafiante y su apuesta radical. No sólo fue su apariencia la que se saltaba las reglas establecidas, sino que musicalmente prescindió del mariachi, con lo que eliminó de las rancheras su carácter de fiesta y mostró al desnudo su profunda desolación.”
 “A su vuelta a los escenarios en 1991, México entendió ya mucho mejor su heterodoxia. El país es hoy un mundo caótico, donde las señas de identidad sólo las recupera el mariachi y la selección de fútbol y, por tanto, la gente se concentra mucho más en la letra. Esos versos que hablan de dolor y de derrota y de marginalidad cuadran a la perfección con una sociedad donde todo gira ya en torno a la supervivencia.”

Carlos Fuentes

“Chavela nos canta y nos cuenta cuánto hemos amado, cuánto hemos sufrido y cuánto nos hemos equivocado. Pero no es un examen de conciencia, después de oír a Chavela, uno se reconcilia con sus propios errores y dan ganas de tirarse a la calle y volver a cometerlos”.
 “Creo que no hay en el mundo un escenario suficientemente grande como para albergar a Chavela”.
 “Chavela es una chamana de la canción que cura con su canto los males que llevamos dentro. Y las chamanas cuando curan, sangran”.

Martirio