Ver portada
Autoplay:

En el corazón de la luna
por Ali Farka Touré y Toumani Diabaté

Este álbum, ganador del Grammy en 2006, ofrece duetos de Ali Farka Touré (guitarra) y Toumani Diabaté (kora): dos de los más grandes músicos africanos. Fue grabado utilizando un estudio móvil en el Hotel Mandé, en los bancos del río Níger, en Bamako, Malí. Incluye también la participación de Ry Cooder.

Lanzamiento: 2005
Código: COE170

Lista de canciones

  1. Debe
  2. Kala
  3. Mamadou Boutiquier
  4. Monsieur Le Maire de Niafunké
  5. Kaira
  6. Simbo
  7. Ai Ga Bani
  8. Soumbou Ya Ya
  9. Naweye Toro
  10. Kadi Kadi
  11. Gomni
  12. Hawa Dolo

Sobre este disco…

Ali Farka Touré

Toumani es un niño que nació en mis manos. Conocí a Toumani de niño y también trabajé mucho con su padre, Sidiki Diabaté, quien ha contribuido mucho a compartir la cultura tradicional entre Guinea y Malí. Hoy conozco a Toumani como artista, y es alguien a quien admiro y seguiré admirando. Sé que Toumani tiene fe, que tiene la clave de la música maliense y que diez millones de artistas malienses viven a su sombra.

Yo soy arma, y Toumani es un griot. Pertenezco a la cultura sonrai/peul, del norte, y él es un mandé de diferentes tradiciones. Pero hay algo que nos une, el arte y la cultura, que no tienen fronteras. Trabajamos con el mismo fin, por las mismas cosas, por tanto el color no cuenta, las diferencias musicales no cuentan. Esto no comenzó ayer. Sea uno tamaschek, peul, hassania, songhaï o sonrai, uno es maliense. Doquiera que uno tienda su cama, uno es maliense.

No necesito ensayar con Toumani. Cuando de música se trata, nunca ensayo porque la inspiración me llegará en el momento justo; sé lo que hago, sé lo que quiero. La música es parte del tejido de mi cuerpo y hace que mi espíritu crezca. Digo sinceramente que la música calma la sed de mi alma. Es mi regalo, es mi regalo de saber.

Lo mismo le pasa a Toumani: él es un fenómeno de la cultura africana. La kora nació con Toumani. No hay entre nosotros competencia alguna, ni odio, ni celos. Y con su instrumento, Toumani puede hacer lo que le plazca. Del repertorio no hablamos nunca. No necesitamos planear. Ni siquiera improvisamos antes. Es muy normal que conozca su material. Primero fue su padre quien me habló de él. Toumani entiende. Para mi, la cultura africana es parte del tejido de mi vida, de mi inspiración e inteligencia. Esta grabación es un anhelo natural que todos compartimos.

Son canciones que pertenecen a un repertorio que se remonta a un periodo muy fértil artísticamente, los cincuenta y sesenta, una época entre el fin de la colonización y el nacimiento de la independencia, y es un periodo muy importante. Estoy muy orgulloso de él. Este álbum se hizo para compartir nuestro saber con la nueva generación, para revivir aquel periodo, mostrar su significación y las oportunidades que tuvimos.

Si sabes algo y no quieres compartirlo, entonces eres egoísta. Tú sigues a alguien y alguien más te sigue a ti. No puedes aprenderte el mar entero de memoria. No. Es por eso que Dios creó las olas en el río y en el mar. Algunas se van, y otras llegan. En 1956 conocí a Keita Fodiba, cuando tocaba esta música y él fue mi inspiración para comenzar a tocar la guitarra. Todos debemos participar en que nuestra cultura sea vigorosa, en ayudar a conservar nuestro legado. Y hoy en Malí, en Bamako, luchamos contra  la forma en que están saqueando el Tercer Mundo. Tengo la esperanza de que triunfaremos.

________________________________________________________________________

Toumani Diabaté

La primera vez que oí hablar de Ali Farka Touré fue al escuchar su música en Radio Mali, siendo yo un niño. Era una música realmente extraña para mí, pero era muy buena. Él es uno de los grandes, grandes, grandes músicos. Nadie hace lo que Ali logra. Es único en su tipo; es el león del desierto, el león de Niafunké en el norte. Soy muy feliz por haberlo encontrado y estoy muy orgulloso por haber podido tocar con él mezclando nuestras formas de música. La gente se sorprenderá mucho cuando escuche a Ali tocar música manding, que es la música de los griot, en su guitarra, porque Ali es muy famoso por tocar el blues. Él es un profeta del blues. Por eso a todos nos sorprendió ver que Ali tiene una conexión con la música manding. De pronto chasqueó una de sus uñas de león que nadie había visto y produjo estas piezas antiguas.

Todo ocurrió en el estudio que montamos en el Hotel Mandé, en un cuarto con vista al río Níger. Ali llegó veloz en su Mercedes, se estacionó, entró al hotel y tomó su guitarra. Yo le dije: “deberíamos ensayar”. Y me dijo, “no Toumani, intentemos trabajar juntos de modo natural. No hay problema”. Empuñó su guitarra, yo tenía mi kora. Jerry ya tenía listos los micrófonos para empezar. Tocamos unas cuantas notas, escogí una tonalidad y despegamos… voilá. Continuamos por un par de minutos y luego dijimos: “okey, Jerry, corre grabación” Y se hizo. En un abrir y cerrar de ojos habíamos terminado. Nunca hubo complicación alguna con lo que hicimos. Ya nos habíamos reflejado mutuamente. Había una manera de pensamiento dentro de nosotros que era fuerte. Sé lo que necesito hacer por Ali y Ali sabe lo que necesita hacer por mí. Eso es lo asombroso. Se quedará conmigo para siempre. Esa fue la esencia de esta música —su naturaleza complementaria.

Esta es la grabación de una música que no existía antes. En Malí la música no puede compararse a ninguna otra. Financieramente Malí es uno de los países más pobres del mundo pero en términos culturales está entre los primeros. Hemos logrado mantener nuestro mensaje y nuestra cultura por todos los siglos y transmitirlos de generación en generación. Es sabido que hay ahora muchas mezclas de todo tipo de música en todas partes. Los africanos mezclan su música con los europeos, los americanos, los asiáticos, pero a veces es importante remontarnos a nuestras raíces para descubrir cosas que son más interesantes, más concretas, más limpias y simples, que representan verdades. Esto muestra el talento artístico de Ali Farka Touré, quien estuvo a cargo de lo grabado en lo técnico y en lo musical. Él fue el acompañante y se quedó con eso. Me dijo: “musicalmente, Toumani, ve a donde quieras cuando quieras y regresa cuando quieras regresar. Yo me mantengo fijo. No iré a ningún lado”. Y me respaldó y continuó apoyándome moral, física y musicalmente. Para mí, fue también una revelación tocar la música de Ali, tan típica del Norte. Ésta pide armonías en la kora que nunca había yo tocado antes. Así que aprendí musicalmente y continúo aprendiendo de él. Realmente no puedo pagarle, excepto pidiéndole a Dios que le conceda una vida feliz, y agradeciéndole todo lo que ha hecho por mí.

Estoy feliz de que un día antes de la grabación hayan nombrado a Ali alcalde de Niafunké. Como griot, diría que tenemos que rendirle tributo. Muestra es también de su patriotismo. Quiero dedicarle la pieza Monsieur le Maire de Niafunké. Es el mejor regalo que puedo darle.

¿Qué dicen los medios?

” La música se abre como una caja de tesoros para revelar algunas de la improvisaciones más finas que se puedan escuchar jamás. La interpretación tiene una creatividad casi sobrenatural” The Independent

” La música más bella sobre la Tierra” Mojo